Invertir en marketing digital sin medir el resultado es, en la práctica, invertir a ciegas. El ROI (retorno de inversión) es el indicador que conecta lo que se gastó con lo que efectivamente se generó.
No todos los indicadores valen lo mismo
Impresiones y alcance dan contexto, pero no dicen si el negocio ganó dinero. Las conversiones, ya sean ventas, leads o reservas, son el dato que realmente conecta la inversión con el resultado de negocio.
Costo por adquisición como referencia
Saber cuánto cuesta conseguir un cliente nuevo por cada canal permite comparar de forma justa entre SEO, SEM, redes sociales y email, y decidir dónde conviene invertir más presupuesto.
Medir en el tiempo correcto
Algunos canales, como el SEO, tardan meses en mostrar su verdadero retorno. Medir con la misma vara de corto plazo a todos los canales lleva a decisiones apresuradas que descartan estrategias que recién estaban empezando a funcionar.

