Hay errores de diseño que se repiten en muchísimos sitios, y que cuestan clientes todos los días sin que el negocio se dé cuenta del motivo.
No dejar clara la propuesta en los primeros segundos
Si un visitante no entiende en cinco segundos qué ofrece el sitio, se va. El encabezado principal tiene que responder, sin rodeos, qué hace la marca y para quién.
Formularios de contacto interminables
Pedir demasiados datos antes de un primer contacto reduce drásticamente las conversiones. Cuantos menos campos obligatorios, más probable es que el usuario complete el formulario.
Botones que no parecen botones
Un llamado a la acción poco visible, con poco contraste o mal ubicado, es una de las causas más comunes de baja conversión. El botón principal tiene que destacarse sin dudas del resto de la página.
Ninguno de estos errores es difícil de corregir, pero suelen pasar inadvertidos para quien mira el sitio todos los días. Una revisión externa ayuda a detectarlos con la mirada de un visitante nuevo.

