La mayoría de las personas que visitan un sitio por primera vez no compran ni dejan sus datos. El remarketing existe justamente para eso: volver a aparecer frente a esos usuarios en otro momento.

Cómo funciona en la práctica

A través de una etiqueta instalada en el sitio, las plataformas publicitarias identifican a los visitantes y les muestran anuncios relevantes mientras navegan otros sitios o redes sociales, recordándoles el producto o servicio que vieron.

Segmentar según el comportamiento

No es lo mismo alguien que solo vio la home que alguien que llegó hasta el checkout y no terminó la compra. Cada segmento merece un mensaje distinto, más cercano a su nivel real de interés.

Bien configurado, el remarketing suele ser uno de los canales con mejor costo por conversión, porque trabaja sobre personas que ya mostraron interés real en el negocio.