Las tendencias de diseño web cambian todos los años, pero las que se sostienen en el tiempo son las que resuelven un problema real, no solo las que se ven bien en una captura de pantalla.
Tipografía como protagonista
Cada vez más sitios apuestan por tipografías grandes y expresivas como elemento central del diseño, reduciendo la dependencia de imágenes decorativas y priorizando la lectura clara del mensaje.
Microinteracciones con propósito
Pequeñas animaciones al hacer hover, al hacer scroll o al completar una acción ayudan a que la navegación se sienta viva, siempre que no compliquen la carga ni distraigan del objetivo principal de la página.
Accesibilidad como estándar
El buen contraste, la navegación por teclado y los textos alternativos dejaron de ser un extra: son parte de lo que se espera de un sitio bien construido, y también influyen en cómo lo evalúan los buscadores.
Ninguna tendencia reemplaza lo esencial: un sitio rápido, claro y fácil de usar en cualquier dispositivo sigue siendo la base de un buen diseño web, sea cual sea el año.

